El gobierno español anunció ayer que va a prohibir las ofertas de ADSL que no garantizen un 80% de la velocidad que publicitan.

A primera vista, y si uno no ahonda en la cuestión, pude parecer que es una buena noticia, y de hecho lo es, pero el problema viene cuando uno se cuestiona: ¿ pero, entonces que me estaban ofreciendo hasta ahora ?

Está claro, hasta día de hoy no había un mínimo de ancho de banda garantizado, es por ello que te podían vender una conexión de 20 Mb y realmente llegarte a tu casa 512 Kb o menos ! Parece una estafa si, pero resulta que es una estafa totalmente legalizada.

Así pues ahora yo me hago la siguiente reflexión: A partir de ahora, vamos a estar estafados pero un poco menos, solo un 20%. O sea, continuamos legalizando la tomadura de pelo de las operadoras a sus clientes, pero le aseguramos al cliente un 80% del servicio que le estamos vendiendo. Y nosotros contentos, oiga.

Extrapolando la situación a otros entornos de la vida cotidiana uno se pondría las manos a la cabeza si va a comprarse un coche y el vendedor le dice: “si, el coche es muy bonito y barato, pero sólo le garantizamos el 80% de su funcionamiento” ! Está claro que nadie iba a comprar un coche así ! Es más, imaginemos que vamos al supermercado y después de comprar un paquete de 1Kg de arroz, abrimos y vemos que falta el 20% de su contenido, y que por lo tanto nos hemos quedado en 800gr. Y por no hablar de si contrato un seguro, y según le venga bien a la compañía me aseguran o el 100% o el 80% de mi coche, según la cantidad de siniestros que hayan tenido ese día.

Parece una estupidez pero, ¿ verdad que no pagaríamos por algo que supiéramos que no nos iban a dar la totalidad de lo que nos han prometido ?

Con esto no quiero decir que exiga un 100% del servicio ADSL que contrato, se de sobra que es imposible garantizarlo al 100%, pero en todo caso lo que si exijo es que no me den gato por liebre y que no me engañen cuando contrato un servicio. Que últimamente a los usuarios, los que realmente hacemos que las empresas se enriquezcan con nuestro dinero, nos tratan como a tontos.